“Grupo MOSCA: gano o gano, la fórmula del éxito”

Opinión. 

Viernes 10 de febrero de 2017

 
Grupo MOSCA: gano o gano, la fórmula del éxito
 
IMG_9963_chicaEl grupo SOCMA a partir de ahora MOSCA (definido por el anagrama del éxito), se ha dedicado a hacer MOSCA (hacer guita, filo, vento, tela, plata, dinero, tarasca, viyuya; a través del curro, la estafa, la defraudación, el tongo; jodiendo a los giles, los otarios, los perejiles, los pelotudos; vía “Estado Bobo” al contratar obra pública, asumir la deuda externa del grupo, definir la recolección de residuos, dejar pasar piezas de contrabando o cederle el correo durante el gobierno de Menem)
¡Ay!, ¡qué vivos son los ejecutivos!
qué vivos que son,
del sillón al avión,
del avión al salón,
del harén al edén
siempre tienen razón
y además tienen la sartén
la sartén por el mango
y el mango también.
 
María Elena Walsh los define de manera insuperable.
 
Por eso deberíamos abrirnos de los que, para tapar la mugre, nos inundan de confusión.
 
En eso vi ayer al Cavallo con pelo (Sulei) tratando de ir al terreno del cálculo financiero para desprestigiar el dictamen de la fiscalGabriela Boquin  (que definió como “Abusiva, irrazonable y ruinosa”…la aceptación de la propuesta del Grupo MOSCA por parte de funcionarios del Ministerio de Comunicación). O a voceros del oficialismo diciéndonos que se ajustan a la “ley” y que el grupo MOSCA pagará hasta el último peso, de los pocos pesos que el gobierno está dispuesto a cobrarle. O a Oscar Aguad sosteniendo un relato más ridículo que el que escuchamos los últimos años, pidiendo que la fiscal aporte una propuesta superadora porque él no la ve. Todos ajustándose a la ley. Supuestamente claro. (Hablar de la ley sin tomar el contexto es hablar de un texto vacío. Sostener que la deuda debe permanecer congelada en un país con inflación galopante es tomar el punto de vista del deudor, es decir de Macri. La ley siempre tiene más de una interpretación y ellos utilizaron la más conveniente para el deudor)
 
Con este acuerdo buscaron limpiar la sucia relación del Grupo con el Estado, pero la embarraron peor. ¿Por qué la embarraron? Porque el sentido común dice que si en 2001 debían 300 millones de dólares, el equivalente a 5.000 propiedades de 60.000 dólares; hoy no podrían pagar de manera financiada hasta el 2033 el equivalente a (+ o -) el 10%. Sobre todo cuando no se hizo una auditoria de los destinos del dinero no pagado al Estado.
 
Además, porque cualquiera se da cuenta que el 7% de interés anual es ridículo en una Argentina en la que en 2016 (Gobierno de Macri) el BCRA (Federico Sturzenegger) pagó tasas del 38% anual. Cualquier comerciante sabe que puede pagar hasta un 50% de interés anual en un descubierto bancario y en cambio al padre del presidente le aceptan un 7%.
 
Por otro lado la insolvencia de los Grandes Grupos Económicos siempre hay que mirarla con lupa. Diversifican el riesgo invirtiendo en distintos países. De manera que su decaimiento en un país en particular no significa que el grupo se achica. (Observar que la fuga de capitales pudo alcanzar estos años los 400.000 millones de dólares ¿Cuánto le correspondió al Grupo Macri?) Sacan la MOSCA en el momento oportuno y después le transfieren al Estado (¿Bobo?) sus pasivos.
 
¿Por qué decimos que: gano o gano es la fórmula del éxito?  Porque estos Grupos no asumen riesgo.
 
El 1 de septiembre de 1997 el Grupo MOSCA se hace cargo de la privatización del correo argentino. El Correo tenía una planta de 20.000 trabajadores, sus cuentas estaban en orden y no tenía pasivos. Hacerse cargo del mismo era una buena opción para el Grupo. Redujo la planta de personal en 7000 empleados y realizó los ajustes competitivos que hace cualquier empresa privada. Sin embargo las cosas fueron muy mal. (¿Quién es el responsable? ¿Será la gerencia que puso el Grupo a gestionar el correo?¿Será la despreocupación de sus nuevos concesionarios? ¿Será la competencia desleal? ¿Será la situación  económica nacional que empeoró? ¿Serán los incumplimientos del Estado? Eso merecería una investigación aparte.) Y, ni lerdos ni perezosos, mandaron el Correo al concurso preventivo.
 
Una de las particularidades del capitalismo (y una de sus virtudes según sus apologistas) resulta de la audacia del empresario. Este -al hacer una inversión con  su dinero- sabe que está asumiendo un riesgo. Ese riesgo a perder el dinero propio, produce una suerte de adrenalina en el empresario que lo lleva a sacar lo mejor de sí -si las circunstancias resultan adversas- y a embolsarla -si las cosas salen bien-. De manera que el empresario que asume un riesgo sabe que puede ganar o perder. No es el caso del Grupo MOSCA.
 
Si la concesión del Correo resultaba rentable (los ingresos resultaban superiores a los egresos entre los que se contaba el Canon de 51,6 millones de pesos/dólares que debía pagar cada 6 meses) realizaban su ganancia y luego la invertían donde les resultara más rentable (como corresponde a cualquier Grupo diversificado) Nadie podría haber dicho nada porque era una política proveniente del Estado Nacional.
Si en cambio el Correo no resultaba rentable, no había riesgo alguno. Primero dejaron de pagar el canon por más de 100 millones al año. Al mismo tiempo dispusieron  “privadamente” del dinero efectivo que era “dinero público”. Luego dejaron de pagar a proveedores particulares y a los trabajadores. Llevaron la  deuda global a 900 millones de pesos/dólares. Una tercera parte con el Estado Nacional. Finalmente, en septiembre de 2001 (apenas 4 años después de una concesión que llegaba hasta el 2027) mandaron el Correo a concurso preventivo de acreedores.
 
Aunque el Grupo sostiene que haberse metido con el Correo fue ruinoso, es dable aclarar que fue ruinoso para el Estado y muy probablemente muy rentable para el grupo (que, insisto, dispuso del efectivo contante y sonante mientras abandonaba sus obligaciones).
 
Así nuestra Burguesía Nacional tiene el mérito particular de ganar MOSCA cuando les va bien. Y ganar GUITA O TARASCA cuando les va mal. Es la fórmula del éxito donde gano o gano. Siempre ganan. ¡Ay!, ¡qué vivos son los ejecutivos!
Mario Mazzitelli