Unidad Nacional: “EL RÉGIMEN FALAZ Y DESCREÍDO.”

Buenos Aires 26 de julio 2017

“El régimen falaz y descreído”

Al cumplirse un nuevo aniversario de la “Revolución del Parque” (26 de julio de 1890), viene bien recordar unas palabras de Leandro N. Alem; pronunciadas en el mitin del Frontón en Buenos Aires el 13 de abril de 1890.

“No hay, no puede haber buenas finanzas, donde no hay buena política. Buena política quiere decir respeto a los derechos; buena política quiere decir aplicación recta y correcta de las rentas públicas, buena política quiere decir protección a las industrias útiles y no especulación aventurera para que ganen los parásitos del poder”

Tanta actualidad (de una frase pronunciada hace 127 años) debería sorprendernos. Sin embargo, en circunstancias distintas, las situaciones se repiten. Argentina no parece superar -con madurez- los errores que la sumergieron en un proceso de decadencia que (con grandes y dignas excepciones) fue la tendencia más persistente. Una particularidad de este tiempo que nos toca vivir es que los seguidores de Alem y de Yrigoyen, defensores de “La causa contra el régimen”; estén alineados mansamente con el régimen.

Nosotros desde el Socialismo Auténtico (cuyo fundador Juan B. Justo, también participó de la Revolución del ´90) reivindicamos la “buena política”.

Ya en el siglo XXI (en el marco de un inusitado desarrollo tecnológico a nivel internacional, del que la Argentina no debería ser ajena) “el régimen falaz y descreído” nos mantiene en el atraso, la dependencia y el neocolonialismo. La consecuencia social es una Nación dividida. La injusticia se acentúa día a día. A grandes rasgos se han conformado tres grandes sectores: el tercio superior está satisfecho, el tercio del medio en pleno retroceso y el tercio inferior hundido en la pobreza (sin otra esperanza que el gobierno les acerque una miga o les haga el asfalto y las cloacas). Decepcionante para las potencialidades de uno de los países más ricos del planeta, con un pueblo inteligente y trabajador, y sin que medien divisiones insalvables.

La gran causa nacional de este tiempo es elevar la condición social, económica, educativa y cultural del tercio más pobre, mejorar las condiciones laborales de la clase trabajadora y regenerar la calidad de vida de la clase media. No es en este régimen (donde “ganan los parásitos del poder”) con el que construiremos ese futuro mejor. Habrá que hacer cambios. Inteligentes y en paz. Respetando las reglas de la Democracia. Pero cambios profundos, no gatopardismo.

El Socialismo Auténtico plantea una gran unidad en torno a “la gran causa nacional y social”. Con un proyecto claro.

Entendemos que el objetivo es: un País Moderno, Próspero y Justo. (Si no nos modernizamos no hay prosperidad y sin prosperidad no hay justicia) Y el método es: Más Democracia, Más Libertad y Más Poder a la Sociedad. (De la Democracia representativa -en crisis- pasar a la Democracia participativa. De la Libertad formal, a la Libertad como posibilidad de desarrollar todas las potencialidades creativas de niños, jóvenes y adultos. Del Poder de los otros, al Poder propio –incorporando los modernos instrumentos de participación y renunciando en alguna medida al aislamiento individual-)

Un País Moderno, Próspero y Justo con Más Democracia, Libertad y Poder a la Sociedad, es posible.

Lo podemos construir si empezamos a entender “de que se trata” el dolor y la frustración de nuestro país. Y asumir con responsabilidad el mandato de alcanzar “la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación”.